Los actos de reconocimiento son saludables: Debemos reconocer hasta dónde llegamosRevisando noticias, son tantos los crímenes en Colombia en estos últimos días que no es fácil hacer una lista. Sobre todo de niños vilmente asesinados por la guerrilla porque no quisieron enrolarse con los asesinos y criminales. O se vuelven como ellos o no merecen vivir. Tienen mucho de mártires. En los Santanderes en Nariño en el Cauca, en los Llanos. La guerrilla solo quiere imponerse con su ideología atea marxista, anticatólica por supuesto. En varias partes del país atentados y también secuestros. Ya se sabía ya se anunció y por eso se votó en un plebiscito usurpado, que esos acuerdos no serían solución a la violencia.

A las fieras no se les aplaca dándoles sangre a beber.

Pero parece increíble: La midia y las autoridades que tiene sumergida esta nación con el síndrome de Estocolmo, la someten además con la peste china, también comunista. Es la paz del cinismo conocida en ambiente estudiosos de la otrora gloriosa TFP como “pacinismo”. Publica el Tiempo, hoy sábado 22 de agosto: con el siguiente recuento: 710 menores asesinados en un año; 294 entre enero y julio de este año. NO lo dice, pero la mayor parte por la guerrilla y los engloba para decir: » Esto evidencia lo peligroso que sigue siendo ser niño o joven en el país” ¡Dios me libre! qué inversión de valores, ¿entonces no es un peligro ni la guerrilla, ni la justicia a favor de ellos, ni los políticos concesivos enquistados y claudicantes en el parlamento y en las altas cortes, ni los religiosos que no los condenan más, ni la impunidad que se multiplica por la impunidad. Nada de eso, lo peligroso es el hecho de ser joven o de ser niño… ¡A qué abismos tan profundos nos han condenado, estos verdaderos condenados! A este país…. otrora del Sagrado Corazón de Jesús pero hoy cuando esa misma “justicia” veta al presidente de 30 millones de católicos por invocar a su Patrona Nuestra Señora de Chiquinquirá.¿Podrá Ella, con tantas otras leyes inicuas sostener por mucho tiempo más la mano justiciera de Dios olvidado, ofendido también con innumerables sacrilegios, sin sacramentos y poseídos de un cinismo tan seductor y aterrador?