La 49 Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebra este jueves y viernes en Medellín, se ha encontrado con los intentos de un grupo de países encabezados por Colombia de limitar el alcance Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) y quitarle dientes al organismo internacional que obliga a los países a su cumplimiento.

Se trata de un mecanismo que ha sido especialmente eficaz en los últimos años para frenar leyes de amnistía, investigar denuncias de tortura, desaparición forzada o en contra de la libertad de expresión en las que está involucrado el Estado.

Sin embargo, la iniciativa para reformar la Corte y la Comisión —los pilares sobre los que se sostiene el Sistema Interamericano de Derechos Humanos—, encabezada por Chile, Argentina, Paraguay, Brasil y Colombia, ha salido derrotada en la votación para elegir a los miembros de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El anfitrión Iván Duque y su canciller, Carlos Holmes Trujillo, así como el polémico delegado de Colombia ante la OEA, Alejandro Ordoñez, no pudieron colocar a su representante en la CIDH. El aspirante de Colombia a ocupar un puesto como integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Everth Bustamante, perdió por un voto y fueron electos los candidatos de Panamá, Jamaica, Perú y el de Guatemala. Se trata de un duro golpe al país que ejerce de sede, ya que no ha recibido el respaldo de la comunidad internacional en materia de Derechos Humanos.

En su propuesta, conocida en abril, los cinco países expresaban su compromiso con los organismos de vigilancia del continente, pero exigían el “legítimo espacio de autonomía del que disponen los Estados» o que las resoluciones del SIDH solo tuvieran efectos entre las partes.

Fuente: El País