Mucho se especula con este festival cada Año Nuevo. Periodista y medios de comunicación que poco entienden y sobretodo poco gustan de las tradiciones, cualesquiera que sean, escriben y relatan a su antojo, pero sin nada querer entender y quitándote cualquier asomo de religiosidad verdadera.

Esto quiere decir, siguen el juego de quienes quieren mostrarla como una fiesta dedicada a placeres desenfrenados, al esoterismo indígena y también a la brujería con disfraces que quieren mostrar como salidos del infierno.

El demonio si podrá hacerse presente, si se le tolera. Siempre quiere él ser y hacer unremedo de la religiosidad.El Halloween es in ejemplo en contraposición con la fiesta de todos los Santos del 1 de noviembre. Quiere hacerse adorar y encuentra cabida en los relatores, pero no en el pueblo que se regocija con sus carnavales y sus tradiciones.

Se recuerda que los carnavales se realizan como preparación con buenas comidas y jolgorios para cuando lleguen los ayunos y sacrificios de la cuaresma por ejemplo. Esta fiestas tiene un remoto origen en la época colonial. Tomamos algunos párrafos del libro La historia no contada del carnaval de negros y blancos de Pasto de .Armando Oviedo Zambrano y Jesús Alberto Cabrera Zambrano.

Comienzan el libro precisamente en su aspecto religioso que es el único verdadero y el que debemos admirar:

En Pasto la Ermita de Santiago fue muy concurrida dentro del siglo XVI gracias a la labor evangelizadora de los curas seculares mucho mejor infirmados de la situación cultural y social de los indígenas que vivían en aquella parroquia.

El culto de Santiago Apóstol patrón de las Españas con su espada y la presencia del antiguo soldado San Sebastián enfilado por el rey Fernando el Católico a luchar contra árabes y habitantes refractarios en el Nuevo Mundo se hizo popular hasta el Cuzco.y que los doctrineros denominaban el hijo del trueno o Boanerges.

En 1580 Juan de Quiroz hijo natural de Hernando de Quiroz cofundador de Quito y de Pasto y de Magdalena, india, se construyó en esa parroquia, a cargo de los dominicos, una ermita en honor a San Sebastián. En el silo XVII se levantó un portal de Belén cerca a la iglesia del martir asaeteadon y pintura de la Virgen parecidas a las Lajas.

En aquella parroquia se hizo un largo columpio que riesgozamente casi llegaba hasta el río retomando una vieja tradición española de carnavales y en la vísperas e la fiesta del Mártir y en la fiesta del 20 de enero se le usaba por chicos y grandes junto con corridas de toros, bailes populares, comedias derroche de licores y de viandas.que se ofrecían a los participantes como refresco. Fue prohibida por el cabildo en 1690 porque se exageraba en lo profano y se atentaba contra el recato de las doncellas que se columpiaban.

Por pestes de la época y sucesivas erupciones se popularizo en la ciudad y en los cercanos pueblos el culto a este Santo símbolo de fortaleza y juventud por haber sobrevivido a los flechazos de su primer martirio a través de rogativas, procesiones y novenarios y una multitudinaria y ruidos de celebración de las vísperas del día en que se le honraba en la iglesia católica. Igual importancia adquirió el culto a la advocación de la Virgen de las Mercedes que se decía en 1572 en Quito, había hecho cesar los temblores como en la tradición local de ser su protectora.

Este es el resumen del primer capítulo de este libro que continuaremos relatando a medida que se celebran estas festividades que se inician el día de los Santos Inocentes y terminan como homenajes coloridas de los Santos Reyes Magos y entenderemos porque se han llamado festival de negros y Blancos.